Durante décadas,
Colombia ha sido un país víctima de una violencia continua, incesante,
sangrienta y despiadada que puede ser fácilmente percibida en diferentes
aspectos del diario vivir, tales como los secuestros, atentados, matanzas,
violaciones, enfrentamientos entre grupos armados, pandillas, mentiras y
hazañas políticas, narcotráfico y terrorismo. Sin embargo, los colombianos
vemos estos sucesos como “pan de cada día” y nos limitamos a criticar y
maldecir a la guerrilla, paramilitares y/o políticos causantes de la violencia
colombiana, pero ni siquiera nos preguntamos el por qué de esta situación, pues
somos ajenos a lo que pasa en los campos, en las fronteras o en el mismo
congreso.
Y es que de hecho existen diferentes hipótesis acerca de la(s) causa(s) que pueden llegar a influir en los hechos que vemos en el noticiero, pues los responsables de todos nuestros problemas no son sólo las FARC, ni los políticos corruptos, sino que temas como la geografía, los hábitos alimenticios, la división política, las costumbres y la cultura son tan importantes como la creación de grupos al margen de la ley y el narcotráfico para poder explicar la razón por la cual Colombia es un país tan violento en comparación con los demás países latinoamericanos en vía de desarrollo.
Las diferencias ideológicas han sido causantes de múltiples conflictos y guerras civiles en nuestro territorio desde los tiempos de independencia. Bien sea entre federalistas y centralistas, liberales y conservadores, derecha e izquierda, la intolerancia política ha traído como consecuencia millones de muertes, pues el uso de violencia ha sido justificada y promovida por ideas y fines exclusivos y egoístas. Sin embargo, es evidente para muchos que estas diferencias no solo se encuentran en Colombia, sino en el resto del mundo (e incluso mucho más estrecha en otros países). Es por eso que no basta con la diferencia ideológica para poder explicar el por qué de la violencia...
Y es que de hecho existen diferentes hipótesis acerca de la(s) causa(s) que pueden llegar a influir en los hechos que vemos en el noticiero, pues los responsables de todos nuestros problemas no son sólo las FARC, ni los políticos corruptos, sino que temas como la geografía, los hábitos alimenticios, la división política, las costumbres y la cultura son tan importantes como la creación de grupos al margen de la ley y el narcotráfico para poder explicar la razón por la cual Colombia es un país tan violento en comparación con los demás países latinoamericanos en vía de desarrollo.
Las diferencias ideológicas han sido causantes de múltiples conflictos y guerras civiles en nuestro territorio desde los tiempos de independencia. Bien sea entre federalistas y centralistas, liberales y conservadores, derecha e izquierda, la intolerancia política ha traído como consecuencia millones de muertes, pues el uso de violencia ha sido justificada y promovida por ideas y fines exclusivos y egoístas. Sin embargo, es evidente para muchos que estas diferencias no solo se encuentran en Colombia, sino en el resto del mundo (e incluso mucho más estrecha en otros países). Es por eso que no basta con la diferencia ideológica para poder explicar el por qué de la violencia...
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